PULMÓN

FACTORES DE RIESGO EN EL DESARROLLO DEL CÁNCER (y II).

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Como continuación de nuestro anterior artículo dedicado a los factores de riesgo en la prevención del cáncer, vamos a referirnos hoy al cáncer de pulmón.

Cuando la reproducción de las células se produce de una manera anormal, se forman unas masas a las que denominamos tumores. Dentro de los tumores los hay de dos tipos: Benignos (que no se extienden a otras partes del cuerpo, no poniendo en peligro la vida de la persona) y malignos, que por el contrario se extienden a otras zonas del cuerpo, por su propagación a través de la linfa o de la sangre, provocando nuevos tumores que llamamos metastásicos y que pueden comprometer seriamente la vida del individuo.

Los pulmones son los órganos encargados de oxigenar la sangre a través de la respiración. Mediante los movimientos del tórax los éstos toman aire del exterior para después extraer el oxígeno y expulsan el dióxido de carbono. En los bronquiolos pulmonares existen unas terminaciones llamadas alveolos, encargadas del intercambio de gases con la sangre. La sangre llega hasta ellos y se produce un intercambio de gases liberándose del dióxido de carbono, y tomando oxígeno para posteriormente trasladarlo a todas las células del cuerpo.

En el caso del cáncer de pulmón el crecimiento anormal de las células dentro del mismo, puede llegar a obstruir el paso del aire, y por tanto la respiración, provocando fatiga.

En cuanto a los factores de riesgo hemos de decir que el principal es el consumo de tabaco, pues es la causa de más del 90% de éste tipo de cáncer. El tabaco lleva gran cantidad de sustancias susceptibles de ser carcinógenas, y la nicotina contenida en el mismo, potencia el efecto cancerígeno de éstas. Por tanto abandonar éste hábito es fundamental para prevenir la aparición de tumores en el pulmón.

Otros agentes que pueden ser desencadenantes de cáncer en el pulmón son sustancias que se pueden inhalar en el trabajo como en el caso de los mineros que pueden inhalar polvo de carbón, minerales radiactivos etc. Hay que procurar en este caso la protección máxima para evitar la inhalación de dichas sustancias. Antiguamente era muy peligroso el uso del asbesto utilizado en la fabricación del amianto, aunque hoy día está prohibida su utilización.

Como último factor de riesgo podemos señalar las personas que han sufrido alguna enfermedad pulmonar, como es la tuberculosis. En su caso aumenta considerablemente el riesgo de padecer cáncer de pulmón.

 

 

 

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