Mes: mayo 2015

MOSQUITOS Y HOMEOPATÍA.

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Viene el verano, y con él los molestos insectos, y en particular los mosquitos.

¿Eres de esas personas con tendencia a que te acribillen? Pues hoy te voy a hablar de un remedio homeopático muy efectivo para para prevenir las picaduras tanto de mosquitos, como de otros molestos insectos tales como arañas, avispas etc: el Ledum Palustre.

El Ledum Palustre es una planta de la familia de las Ericaceas, con cuyo extracto se elaboran las diluciones con las que se impregnan los gránulos. En preparaciones homeopáticas, ha demostrado ser enormemente eficiente en la prevención de picaduras de insectos, y en particular, como antes decía, de los mosquitos (incluido el mosquito tigre).

La dosis normal para adultos es de cinco gránulos de Ledum Palustre 5CH ó 7CH 3 ó 4 veces al día disueltas lentamente en la boca y separadas de las comidas (quince minutos antes de la comida o una hora después).

En el caso de los niños normalmente es suficiente con una tomas de cinco gránulos antes del desayuno y otros cinco antes de acostarse.

Para los bebés, disuelve cinco gránulos en un poquito de agua mineral, y dale un sorbito 2 ó 3 veces al día.

Si los mosquitos ya te hayan picado, debes tomar Apis mellifica 9 CH cada quince minutos y luego ir separando las tomas poco a poco hasta la total desaparición de los síntomas. También ayuda mucho a aliviar los síntomas una pomada de Caléndula. Cuando sospechemos que pueda estar infectado o a punto de infectarse lo debemos tratar con Pyrogenium 9CH.

No obstante, si tienes alguna duda, como siempre CONSULTA A TU FARMACÉUTICO.

COLIRIOS PARA LOS NIÑOS.

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Ha llegado la primavera, época de alergias, y con ello el drama de tener que poner a nuestros hijos algún colirio que alivie los síntomas de éstas en los ojos como el picor y el enrojecimiento.

Los niños en general, no son fáciles en cuanto a facilitarnos la labor de aplicar este tipo de medicamentos, pues se suelen poner muy nerviosos y tienden a cerrar los ojos y a mover la cabeza.

La manera normal de poner las gotas en los ojos es sentado, con la cabeza hacia atrás y mirando hacia arriba. Entonces con el dedo limpio, tiramos ligeramente hacia abajo del párpado inferior para crear una especie de bolsa y a continuación echamos las gotas en ésta y no directamente sobre el ojo. Esta como digo sería la técnica normal para la aplicación de colirios en los ojos, pero desgraciadamente casi nunca funciona con los niños.

Si el niño está nervioso y no colabora, debemos en primer lugar intentar tranquilizarlo, y entonces con los dedos índice y pulgar, sujetar ambos párpados con la mano que sujeta la cabeza y aplicar la gota directamente sobre el ojo con la otra mano.

Si ninguna de estas técnicas ha funcionado nos queda aún una tercera forma: tumbamos al niño de lado y abriéndole ligeramente el ojo aplicamos la gota en el rabillo.

Esta última suele ser la manera que mejor funciona con los pequeños.

Después de esto solamente nos resta limpiar el sobrante con una gasita o paño suave.

Espero que os sirva éste consejo y que os facilite la próxima vez que tengáis que hacerlo.